Recomendar esta página Ver en PDF Imprimir esta página
Blog AstroRED
Novedades de la página, noticias importantes de astronomía, eventos y artículos especiales

El Cometa Holmes: la historia de un cometa peculiar

holmes.jpg

Mucho se ha hablado del cometa Holmes en las últimas semanas, parece que es la comidilla de los círculos astronómicos y todo el mundo quiere ver el acontecimiento del año (astronómicamente hablando). Sin duda es un cometa bastante peculiar, porque nos ha dado buenos sustos con sus cambios repentinos.

Aunque fue descubierto por Edwin Holmes el 6 de noviembre de 1892, su magnitud era muy pobre de apenas 4 o 5, pero fue precisamente una explosión como la que ha tenido recientemente por la que Edwin pudo fijarse en él, ya que realizaba observaciones regulares de la galaxia de Andrómeda M31.

Ahora mismo el cometa se halla a una distancia de unos 240 millones de kilómetros de la Tierra. Hacia el 20 de Mayo de este año el cometa pasó por el perihelio de su órbita, es decir, el punto más cercano al Sol.

Pero no fue hasta este pasado 24 de Octubre cuando nos dio una grata sorpresa ya que su brillo aumentó espectacularmente pudiendo ser contemplado a simple vista, transformándo el oscuro y tenue cometa que orbitaba el Sol con un período de unos 7 años, en un cometa visible a simple vista que ya era rival de las estrellas más brillantes, con una magnitud 2 y situado en la constelación de Perseo.

Apenas hubo tiempo para darse cuenta de lo que estaba pasando. Cabe decir que dicha explosión, fue descubierta por un astrónomo aficionado de España, llamado Juan Antonio Henríquez Santana y miembro de la Agrupación Astronómica de la isla de La Palma.

Para estas fechas ya empezaba a ser el protagonista de las observaciones nocturnas de medio mundo. Desde Teherán, donde se hizo esta fotografía, a Nueva York, el detalle del cometa realzado.

Fotografía del 26 de Octubre

Estando ya en las afueras de la órbita de Marte, y ya encaminándose hacia la órbita de Júpiter ocurrió este repentino estallido. El brillo repentino del cometa podría ser debido a algún tipo de evento gaseoso, posiblemente relacionado con la fusión de hielo en una caverna llena de gas, o posiblemente incluso el rompimiento parcial del núcleo cometario.

En la imagenes que tomaban pequeños telescopios aparecía como un punto amarillo borroso, significativamente más grande en tamaño angular, que las estrellas distantes emborronadas por la atmósfera terrestre. Era fácilmente visible como una nube circular y difusa en la septentrional constelación de Perseo.

Los observadores con telescopios, prismáticos o aquellos que simplemente decidían mirar al cielo podían disfrutar de cómo el último prodigio del Sistema Solar planea a unos 150 millones de millas de la Tierra, mas allá de la órbita marciana. En expansión ya era de 1/3 del tamaño de la Luna Llena, y muchos observadores informaban de un tinte amarillento en su polvorienta coma.

Un color más dorado es el que domina en esta fotografía realizada el 1 de Noviembre, en donde se muestran variaciones a lo largo de la región central del brillante coma. ¿Pero dónde está la cola del cometa? Como cualquier buen cometa, las colas de éstos apuntan siempre al lado contrario del Sol y debido a la situación de la Tierra es difícil verla.

Fotografía del 1 de Noviembre

Poco a poco fue disminuyendo su brillo y aparecía claramente tener una extensión angular mucho más grande que la de los planetas y estrellas. Los astrofotógrafos incluso notaban una distintiva apariencia verdosa en el coma del cometa durante la pasada semana.

Esta nueva fotografía realizada desde España median combinación de tres fotografías digitales, muestra claramente su nueva cola azulada e iónica, producto del viento solar cuyos iones impactan con el coma del cometa y los empujan en dirección opuesta al Sol. Los detalles visibles en la cola indicaban que la explosión de polvo y gas que creó este impresionante incremento de brillo es un continuo y complejo acontecimiento.

Fotografía del 3 de Noviembre

La preciosa cola iónizada de color azul todavía es visible hoy en día y no es posible verla demasiado bien porque está bastante escorzada por nuestro acusado angulo de visión.

Incluso algunos observadores de cometas han comentado que la compacta aunque tentaculada apariencia del cometa nos sugiere la forma de una medusa o incluso un calamar cósmico.

El coma del cometa torna a verde mientras que su cola ya es claramente azul. Estos colores son causa de las moléculas en el tenue gas, como el C2 (verde) y el CO+ (azul), que tornan fluorescentes por la luz del Sol.

Esta nueva fotografía se realizó el 4 de Noviembre y muestra fielmente el aspecto del cometa en la pasada semana.

 

Fotografía del 4 de Noviembre

Recomendamos desde AstroRED salir a observar este cometa que poco a poco reportan su descenso de brillo, aunque como todos los cometas, otro mismo nos puede sorprender cuando menos nos lo esperemos.

Su posición en el cielo es la siguiente:

holmes_posicion.jpg

Enlaces relacionados: